Salisu: “Tengo que hacer que mi familia esté orgullosa de mí”

El jugador ghanés del Real Valladolid, Mohammed Salisu, se ha convertido en una de las sensaciones de LaLiga en su primera temporada en la élite del fútbol español. Hace poco más de dos años se encontraba jugando en campos de tierra en su país natal. Hoy haremos un rápido recorrido por su trayectoria, viendo el comienzo de una gran historia de pasión y superación.

«Ni siquiera tenía botas»

Mohammed Salisu nació en Kumasi, Ghana en el año 1999. Cuando era joven jugaba en un equipo llamado Barcelona en su ciudad natal (Kumasi). En el año 2013 se unió a la academia WAFA en Accra, la capital de su país, donde estuvo dos años.

“Fue muy duro. Estaba solo. No conocía a nadie.”

El jugador ha comentado que después de entrenar se iba él solo a su habitación. Echaba mucho de menos a su familia. Después de dos años y medio, en 2015, regresó a su casa debido a los problemas que había tenido con esta academia y estuvo un año sin equipo en el que jugar.

Mohammed Salisu en Ghana | Foto: Real Valladolid

Su gran oportunidad llegó cuando su antiguo entrenador, con quien mantenía buenas relaciones, le presentó a Fran Castaño. Necesitaba jugadores para jugar en España y lo invitó a las pruebas de la Africa Talent Football Academy.

Salisu narra que el día de las pruebas él ni siquiera tenía botas de fútbol y que llegó tarde a las pruebas, cuando ya habían empezado. Le prestaron unas botas de portero que le quedaban grandes, pero consiguió arreglárselas y jugar.

“Fran dijo a mi entrenador que no era un chico serio, porque llegué tarde y sin botas.”

A los diez minutos el ghanés ya comenzó a destacar, y Fran le ofreció aquello que llevaba esperando toda su vida: una oportunidad. Le dijo que si era serio le ayudaría. Los tres (Fran, Salisu y su entrenador) volvieron a Kumasi para hablar con su familia y regresó a Accra en 2017.

Salisu, en el centro de la imagen | Foto: Real Valladolid
Salisu e Isaac Amoah | Foto: Real Valladolid

Lo que más destacaba de su juego era su imponente presencia, su juego de cabeza y su agresividad. El jugador se mostraba con mucha confianza en aquella época, siendo capaz de regatear a varios jugadores sin perder el balón.

Una infancia difícil

Su sueño siempre había sido jugar al fútbol. Compaginaba el jugar con los estudios, e incluso a veces, faltaba a la escuela para poder seguir jugando. Su madre no estaba de acuerdo, ella quería que su hijo estudiase, no que jugase al fútbol. Un día le dijo que fuese al colegio, y al enterarse de que fue a jugar al fútbol, cogió sus botas y las rompió.

“Mi sueño es convertirme en uno de los mejores centrales, como Sergio Ramos o Umtiti”.

Cuando era pequeño, su padre se mudó a otro país durante muchos años. Su madre trabajaba y a la vez cuidaba de él, hasta que perdió su trabajo. Fue un momento muy complicado en la vida de Salisu. Apenas tenían para comer, así que no se podían permitir unas botas de fútbol.

“Cuando estaba a punto de viajar a España me mentalicé de que este era mi momento. Tengo que ir y hacer que mi familia esté orgullosa de mí.”

Cuando consiguió ir a la Academia, su madre empezó a apoyarle. Es el mediano de tres hermanos, el mayor no juega al fútbol, pero el pequeño ya ha empezado a seguir sus pasos.

Fran Castaño junto a Salisu | Foto: Real Valladolid

Salisu siempre se ha mostrado muy comprometido con la situación de su país y de los jóvenes que carecen de oportunidades. Se ha convertido en todo un ejemplo a seguir. Envía constantemente sus camisetas, que él mismo compra en la tienda cuando no puede darles más por parte del club.

Presente y futuro

Llegó a Valladolid en octubre de 2017. Esa misma tarde empezó a entrenar con el juvenil.

“Fue muy difícil por el clima y el ambiente, que era muy distinto a Ghana. Pero poco a poco me acostumbré.”

Nada más llegar ya se veía de todo lo que podía ser capaz. Fran le dijo que, si seguía entrenando duro, llegaría a jugar para el primer equipo en uno o dos años. Sin embargo, Salisu no se veía jugando allí tan pronto, quizá en tres o cuatro años, afirmaba.

Partido que enfrentaba al Guijuelo (con su llamativa camiseta) y al Real Valladolid Promesas | Foto: @realvalladolid

Finalmente llegó al primer equipo en la temporada 2019/2020, consagrándose como titular indiscutible en la zaga blanquivioleta. Durante esta temporada ha jugado un total de 2725 minutos, anotando un gol y una asistencia.

Ha conseguido demostrar un gran control de balón, con un 100% de efectividad en regates realizados (un total de 10), que recuerda a aquella capacidad regateadora que mencionábamos anteriormente y con una precisión de pase del 81% (891 pases precisos). Ha conseguido también realizar 154 despejes; 79 de ellos de cabeza.

Salisu junto a Ronaldo tras su renovación | Foto: @realvalladolid

Estas actuaciones despertaron en pocos meses el interés de los más grandes de Europa, siendo hasta hace poco el Rennes el mejor situado para acometer su fichaje (de unos 12 millones, el valor de su cláusula), pero todo parece indicar que el central recalará en el Southampton para continuar lo que esperamos que sea una exitosa carrera.

 

Te echaremos de menos, Sali.

 

Foto de portada: @realvalladolid

 

 

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