El Independiente de Vallecas, un homenaje al barrio

En un mundo donde el fútbol es un deporte de masas, donde se manejan cantidades ingentes de dinero, a veces nos preguntamos dónde quedó aquel fútbol de barrio. Dónde quedaron los tiempos en los que la ciudad y el equipo eran solo uno. Siempre se dice que el fútbol es de los aficionados, y el Club Independiente de Vallecas lo lleva por bandera.

Hoy hablaremos con Joaquín Maidagan, vicepresidente del club, que nos explicará el funcionamiento de este equipo de tan solo tres años de vida y de cómo ha logrado hacerse un hueco en el histórico barrio de Vallecas.

 

Entrevista al Club Independiente de Vallecas

 

¿Podrías explicar a nuestros lectores qué es y cómo surgió el Independiente de Vallecas?

Independiente es un club que defiende, al igual que muchos otros clubes españoles que surgieron antes que el nuestro, un modelo participativo en el que los socios y socias puedan ser parte activa del mismo y no unos meros clientes/abonados. De hecho, siempre remarcamos que Independiente no vende abonos.

Surgió de una forma casual e inocente, por así decirlo. En el verano de 2018 el actual presidente nos comentó a otros tres socios del Rayo lo bonito que sería que un barrio como Vallecas tuviera un club con las señas de identidad y el modelo que propone Independiente. Consideramos que Vallecas era el lugar ideal para que se gestara un proyecto de esas características. Y creemos que el tiempo nos ha dado la razón.

 

¿Cuál es la idiosincrasia del club?

Independiente es un club de fútbol. Al menos a día de hoy, ya que no descartamos abrirnos a otros deportes en un futuro. Un club con unas señas de identidad claras. En nuestros Estatutos nos posicionamos en contra de lacras que son incompatibles con la decencia. Posicionarse en contra del clasismo, el racismo, el fascismo o la homofobia, no debería ser algo de lo que presumir: escandalizarse por una agresión racista, machista u homófoba debería ser, como dirían Berri Txarrak, el mínimo exigible para ser decente. Por eso consideramos que no es necesario estar todo el día recordándolo. Precisamente lo que debería considerarse raro o extravagante es estar en contra de nuestras señas de identidad.

 

¿Su organización es algo diferente a la de la mayoría de los clubes que conocemos? ¿Cómo funciona esto de que los propios socios dirijan el club? ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene?

Sería muy pretencioso e injusto decir que hemos inventado la pólvora. Más allá de que cada club tiene sus propios matices, el modelo que proponemos ya lo han puesto en práctica mucho antes otros clubes pioneros, como el Ceares, el Atlético Club de Socios, Unionistas o el Ciudad de Murcia, por poner algunos ejemplos. Su buen hacer fue lo que nos motivó a nosotros.

Como digo, cada club tiene sus particularidades. En nuestro caso la Directiva tiene su responsabilidad y compromiso con el Club, pero siempre decimos que para que el proyecto tenga sentido y coherencia, es imprescindible que el resto de socios/as se vuelquen en el día a día. Obviamente no le exigimos nada a nadie, ya que con el simple hecho de pagar la cuota ya se está colaborando para que el Club sea viable, pero somos conscientes de que, para que ese día a día sea lo más llevadero posible, necesitamos más manos. Porque para que un jugador pueda ponerse una camiseta, tenga balones con los que entrenar o cita para un reconocimiento médico, hay un trabajo detrás que a priori no se ve, pero que existe y desgasta. Y más teniendo en cuenta que lo hacemos de forma voluntaria, compatibilizándolo con nuestros trabajos. Es complicado y a medida que el Club crece, más todavía. Pero la ventaja es que cada vez el Club tiene una masa social más grande y eso debería facilitar las cosas.

 

¿Existe alguna obligación para los jugadores de comulgar con las ideas del club o hay algún tipo de filtro para poder jugar aquí?

Como te comenté en una pregunta anterior, consideramos que nuestras señas de identidad no son extravagantes, ni extrañas, ni deberían causar asombro o sorpresa, ya que representan unos mínimos. Teniendo claro ese punto, en el proceso fundacional siempre supimos que no queríamos convertir Independiente en una especie de secta ni en algo marginal. A cada persona que quiere jugar aquí le remarcamos esas señas de identidad, pero ni podemos (ni queremos) caer en el infantilismo de pedirle el carné político a nadie.

Posicionarse en contra del clasismo, el racismo, el fascismo o la homofobia, no debería ser algo de lo que presumir. Lo que debería considerarse raro o extravagante es estar en contra de nuestras señas de identidad.

 

¿Y para el aficionado? Supongo que uno ya sabe lo que se va a encontrar al apoyar a este club, qué valores tiene. ¿Habéis tenido alguna vez alguna “sorpresa”?

Sorpresas siempre puede haber, para mal o para bien. Pero nada que no se pudiera prever en el proceso fundacional. A medida que el Club crece, va llegando más gente y es inevitable. El año pasado sobrepasamos con creces los 300 socios. Hay que lidiar con esa posibilidad y estar preparados, porque las sorpresas pueden aparecer donde menos te lo esperas. El Club tiene muy pocos años de vida, esta es su tercera temporada, y cada año está siendo un continuo aprendizaje.

 

¿De qué modo os involucráis con el barrio, la afición, etc? Más allá de lo meramente deportivo.

Intentando que el Club sea útil, en la medida de sus posibilidades, para aportar dentro del barrio. De hecho, Independiente es un homenaje a Vallecas. Estamos en contacto con diferentes asociaciones del barrio, con las que hemos colaborado, aunque no siempre lo hagamos público. Tenemos claro que no dejamos de ser eso, un Club de fútbol, pero siendo conscientes de que a veces el fútbol también sirve de altavoz y es una herramienta potente.

Esta temporada, por ejemplo, contamos con la figura del patrocinador social. En este caso es la PAH Vallekas. Hemos incluido su logo en las camisetas de juego de ambos equipos. Obviamente sin cobrar un euro por ello. Para el Club es un orgullo y un honor.

 

¿Qué objetivos persigue el club a corto y largo plazo?

A corto plazo queremos que nuestra masa social siga creciendo. Vamos por el buen camino. Y deportivamente queremos que nuestros equipos sean cada vez más competitivos y mejorar año a año, aunque contamos con carencias estructurales lógicas. El masculino el año pasado (el tercero de su historia) estuvo luchando por el ascenso prácticamente hasta el final de la temporada. Lo ideal sería poder contar con un equipo juvenil a medio plazo. Y el femenino, que debutó la temporada pasada, hizo una campaña más que digna pese a las dificultades. Se trata de seguir dando pasos. No nos cansamos de repetir que, más allá de que el resultado no es lo único importante, queremos construir un Club ganador y ambicioso: tener nuestros valores no es incompatible con estar muy jodidos cuando perdemos.

El Independiente Femenino celebra junto a la afición. Foto | Álex Molina

 

¿Cuál ha sido la experiencia o el momento más bonito que ha vivido el club?

Supongo que cada socio tendrá un momento concreto grabado en la memoria. Pero echando la vista atrás se podrían destacar dos. Uno fue el primer partido oficial de nuestra historia, que fue realmente emocionante. Fuera de casa, en un campo mítico como La Torre y ante un club histórico como el Vallecas C.F. Mucha gente en la grada y victoria 3-5. Fue un día perfecto. Y el otro, el primer partido del femenino, la temporada pasada. También fuera de casa, con un montón de hinchas burdeos y ganando 0-5. Después de lo mucho que costó sacar adelante el equipo femenino, fue un momento inolvidable.

 

Una de las cosas que más llama la atención del equipo son sus equipaciones, que además siempre triunfan. ¿Cómo conseguís este éxito? ¿cómo elegís el diseño de cada temporada y qué grado de implicación tiene el club en el proceso?

El mérito es de 198, la marca que diseña las camisetas. Jugó un papel fundamental cuando el Club era más un proyecto que una realidad. La venta de camisetas de ese primer año supuso un balón de oxígeno muy grande para afrontar la primera temporada. Las tres primeras equipaciones de nuestra historia las diseñó la marca. Y la primera de esta temporada, también. La segunda salió de un concurso en el que socios/as enviaron sus propios diseños y votaron. Ambas están gustando bastante.

 

Para ir concluyendo la entrevista, ¿qué mensaje mandaríais al aficionado al fútbol para que comenzase a seguir al Independiente?

A través de nuestra web o redes sociales pueden tener una primera toma de contacto con el Club, pero lo mejor es que se pasen por cualquier partido, ya sea de local o de visitante. Siempre hay gente acompañando a ambos equipos, jueguen donde jueguen, con sol o lluvia. Incluso la temporada pasada en los partidos a puerta cerrada hubo un montón de hinchas apoyando desde fuera del campo. Algo increíble teniendo en cuenta que jugamos en la última categoría del fútbol español.

 

Imagen de Portada: Álex Molina

 

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